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jamón de Guijuelo Joya gastronómica

El jamón ibérico de bellota la  joya gastronómica

La sabiduría popular dicta que el buen jamón ibérico de bellota debe cortarse a cuchillo para que los cortes tengan unas cualidades organolépticas óptimas para su consumo.

Jamones

De paso ofrece unos consejos para mimar esta joya gastronómica.

  • . El brillo del jamón. Siempre nos tiene que llamar la atención, debe ser apetecible, transparente.
  •  La temperatura es fundamental. Debe comerse a una temperatura de 22-23º para poder apreciar el sabor.
  • La grasa, clave porque es lo que va a hacer que el jamón sea jugoso.
  • Degustación. Hay que olerlo primero y tiene que tener un sabor pronunciado. En boca se tiene que deshacer con facilidad. Debe dejar un sabor persistentes, típico del jamón de bellota.
  • El jamón de bellota siempre hay que abrirlo por la parte más estrecha, dado que se seca menos y dejar para el final la panza.
  • El buen jamón de bellota se puede envasar al vacío loncheado sin riesgo de perder ninguna propiedad. Antes de comerlo, recomienda abrirlo un rato antes para que se desgrase bien.
  • El jamón ibérico de bellota no se debe congelar dado que pierde sus propiedades.
  • El corte siempre debe ser transversal, empleando un cuchillo largo y de hoja muy afilada para que corte bien la fibra. Hay que hacer poca fuerza para cortarlo bien. Hacer lonchas pequeñas que se puedan meter en la boca.
  • El jamón de bellota se tapa con la misma grasa. Nada de trapos.

Tampoco es cierto el tópico que dice que el verano es el peor momento para comprar jamón. De hecho, es en esta época cuando el jamón ha exudado perfectamente y mejorado su sabor y textura considerablemente.